La inteligencia artificial se volvió parte del día a día en muchas oficinas y negocios: redacta correos, resume documentos, prepara propuestas y hasta ayuda a responder clientes. El problema es que, con las prisas, mucha gente copia y pega en el chat cosas que nunca debió compartir.
No lo decimos para asustarte ni para que dejes de usar la IA. Al contrario: queremos que la uses más y mejor, pero con cuidado. Aquí te explicamos qué está pasando y cómo protegerte.
Un dato que debería preocuparnos
En mayo de 2026, la empresa Zapier encargó una encuesta a 1,005 trabajadores de empresas grandes en Estados Unidos que tenían acceso a herramientas de IA en su trabajo. Los resultados llaman la atención:
- El 79% admitió haber ingresado información especialmente sensible en herramientas de IA.
- El 37% compartió datos de empleados, como evaluaciones de desempeño o salarios.
- El 36% ingresó datos de contacto de clientes.
- El 31% llegó a escribir contraseñas o claves de acceso.
- El 36% reconoció no estar del todo seguro de qué se puede compartir y qué no.
El dato más revelador: entre quienes sí se sentían seguros sobre qué compartir, el 82% había recibido capacitación formal. Entre los que no, solo el 46%. La diferencia no está en la herramienta, sino en saber usarla.
Aunque la encuesta se hizo en Estados Unidos, el hábito es el mismo en cualquier oficina de Latinoamérica: alguien tiene prisa, abre el chat y pega el documento completo.
¿Por qué es un riesgo?
Cuando escribes algo en una herramienta de IA, esa información sale de tu computadora y se procesa en servidores de otra empresa. Dependiendo de la herramienta, del tipo de cuenta y de tu configuración, esos datos pueden guardarse en tu historial o, en algunos servicios, usarse para mejorar los modelos.
Además, si usas una cuenta personal para asuntos del trabajo, tu empresa pierde el control sobre esa información. Y si los datos son de clientes, también hay una responsabilidad legal: en República Dominicana, por ejemplo, la Ley 172-13 regula la protección de los datos personales, y otros países de la región tienen normas similares.
Lo que nunca deberías pegar en un chat de IA
Como regla práctica, evita compartir:
- Contraseñas, códigos de acceso o claves de cualquier sistema.
- Números de cédula, pasaporte, tarjetas o cuentas bancarias, tuyos o de otras personas.
- Datos personales de clientes: nombres completos junto con teléfonos, direcciones o historial de compras.
- Información de empleados: salarios, evaluaciones, datos médicos o disciplinarios.
- Documentos confidenciales: contratos, estados financieros, estrategias o precios que aún no son públicos.
- Información que te pidieron no divulgar, aunque parezca inofensiva.
Una pregunta sencilla antes de pegar algo: "¿Me sentiría cómodo si esto apareciera publicado en internet?". Si la respuesta es no, no lo pegues tal como está.
Cómo usar la IA de forma segura (sin dejar de aprovecharla)
1. Anonimiza antes de pegar
Cambia los nombres reales por genéricos ("Cliente A", "Empleado 1"), elimina números de teléfono y quita montos exactos si no son necesarios. La IA puede ayudarte igual a redactar el correo o analizar el caso, sin conocer los datos reales.
2. Pide la estructura, no el documento completo
En lugar de pegar todo un contrato, pide: "Dame una lista de puntos que debería revisar en un contrato de servicios". Muchas veces no necesitas compartir el documento para obtener una buena respuesta.
3. Revisa la configuración de privacidad
La mayoría de las herramientas populares tienen una sección de controles de datos donde puedes decidir si tus conversaciones se usan para entrenar modelos, borrar tu historial o usar chats temporales que no se guardan. Tómate cinco minutos para revisarla.
4. Usa las herramientas que aprueba tu empresa
Si tu empresa ofrece una versión empresarial de alguna herramienta de IA, úsala para los temas de trabajo. Estas versiones suelen incluir más protecciones de datos que las cuentas personales gratuitas.
5. Si tienes un negocio, pon reglas claras
Si eres dueño o dueña de un negocio, no esperes a que pase algo. Escribe una guía sencilla de una página: qué herramientas se pueden usar, qué datos nunca se comparten y a quién preguntar cuando haya dudas. Y lo más importante: capacita a tu equipo. Los datos de la encuesta muestran que la capacitación es lo que más reduce los errores.
La IA es una aliada, si la usas con criterio
Prohibir la IA no es la solución: la gente la seguirá usando a escondidas. La encuesta de Zapier también encontró que casi una de cada cuatro personas ha buscado formas de saltarse los bloqueos de su empresa. Lo que sí funciona es enseñar a usarla bien. Con unas pocas reglas claras, puedes ahorrar horas de trabajo sin poner en riesgo tu información ni la de tus clientes.
En Talentop Academy enseñamos a usar la inteligencia artificial de forma práctica y responsable, tanto a personas que empiezan desde cero como a equipos de empresas que necesitan trabajar con IA de manera segura. Tenemos clases presenciales en Santo Domingo, virtuales por Zoom y opciones de capacitación in-company.
Empieza donde estés, termina sabiendo hacerlo.
Fuentes consultadas: 79% of workers have given AI sensitive info — Zapier (encuesta realizada por Centiment, mayo 2026)
